Criptominería: el creciente riesgo silencioso para los entornos informáticos

El fenómeno de la criptominería ha experimentado un importante repunte durante 2018 en Latinoamérica, debido a que estos ataques a diferencia de los de Ransomware, generan un mayor interés en los cibercriminales al funcionar de forma sostenida y sin correr grandes riesgos.

En términos globales, el número total de usuarios atacados por criptomineros o cryptojacking maliciosos aumentó 44.5 % en el periodo 2017-2018 comparado al de 2016-2017; mientras que en dispositivos móviles aumentó 9.5 % en el mismo lapso. En el caso de la región esta cifra se aumentó de 57.278 en 2017 a 393.405 en lo que va del año.

¿Cómo ataca la criptominería?

La criptominería es un virus que por lo general pasa desapercibido y tiene como objetivo minar dispositivos, tanto equipos de escritorio como portátiles, utilizando sus plataformas y recursos energéticos para el minado de criptomonedas.

Indica Efraín Soler, CEO de O4IT, empresa con doce años en el mercado regional y la primera en desarrollar una nube pública en el país: “para la minería de criptomonedas se requieren amplias capacidades de cómputo, que permitan al software malicioso procesar los algoritmos de una manera más rápida y eficiente; muchos utilizan su propia infraestructura, mientras otros buscan el uso de terceros para quitar el costo que este conlleva.

Procesamientos que pueden darse en equipos de escritorio o PC´s, portátiles, hasta servidores personales o corporativos”, señala.

De esta manera, la nueva tendencia del software malicioso se basa en instalarse en los equipos sin ningún tipo de autorización, iniciando la minería como proceso de segundo plano y sin que un usuario o administrador pueda darse cuenta.

Una vez este empieza a trabajar, logran consumir todos los recursos de cómputo en donde se está ejecutando, especialmente la memoria y el procesador, en donde se comienza a percibir una lentitud notable.

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